Una pinza en la oreja que empuja al cuerpo hacia el descanso.
La tecnología que revitaliza el sistema nervioso, en su versión auricular para casa. El nervio vago es la vía por la que el cerebro le dice al cuerpo que baje el ritmo; una de sus ramas pasa por la oreja, por el trago, el cartílago que hay delante del conducto auditivo. El dispositivo envía ahí impulsos suaves, que se notan como un cosquilleo agradable. No se controla desde la app: la sesión es guiada y tú enciendes el dispositivo.
Una pinza para la oreja, del tamaño de un auricular. Envía impulsos suaves por una rama del nervio vago y empuja al cuerpo hacia el descanso.
Es el que usamos nosotros también. Las sesiones guiadas se hacen con el mismo dispositivo que tienes en casa, así que lo que practicas entre sesiones se suma.
El nervio vago es la vía por la que el cerebro le dice al cuerpo que baje el ritmo. Una de sus ramas pasa por el trago, el cartílago que hay delante del conducto auditivo. Desde ahí se llega a él sin nada invasivo.
Lleva el marcado CE como producto sanitario, justo para este uso. Los otros tres son dispositivos de entrenamiento; este es otra categoría, con todo lo que eso supone en pruebas y documentación.
Lo llevas mientras lees, trabajas o ves algo. De 30 a 60 minutos al día, sin reorganizar tu horario. Por eso se mantiene, a diferencia de los métodos que te obligan a sentarte sin hacer nada más.
En los estudios, una sesión de una hora cambió de forma medible la variabilidad de la frecuencia cardiaca frente al placebo. Si además tienes la banda Polar, lo ves en tu propio gráfico, no solo en la investigación.
El sistema nervioso no se regula en una sesión, sino con la repetición a horas fijas, semana tras semana. Un dispositivo que coges por la noche, en casa, sin mover nada más de tu día, es la única manera de que esa repetición ocurra de verdad.
El dispositivo por sí solo es un cosquilleo en la oreja. Hasta dónde subes la intensidad, cuánto tiempo la mantienes, a qué hora del día y qué vamos a seguir: eso se decide en las sesiones guiadas, donde el terapeuta está contigo la primera vez.
Cincuenta minutos con un terapeuta del instituto, en la sala de vídeo de la plataforma, con la pinza en la oreja.
El dispositivo es el mismo. Lo que eliges es cuántos. El segundo solo tiene sentido si lo usáis dos personas.
Dispositivo, pinza para la oreja, estuche de viaje y cargador
Este es el que necesitas
El kit completo, con todo lo necesario para empezar el mismo día que llega. Para una persona, esta es la opción: no hay una versión más sencilla ni más barata del mismo dispositivo.
Dos kits completos
Si lo usáis dos personas
Dos dispositivos, un poco más baratos que comprados por separado. Tiene sentido en una pareja o en una casa donde los dos trabajan por su cuenta; no se comparte como una banda de pecho, porque se usa a diario, a la misma hora.
Cuéntanos en qué punto estás, para saber qué mostrarte.
Si el cosquilleo se vuelve desagradable, baja la intensidad. Como con cualquier estimulación eléctrica, consulta a tu médico si llevas un marcapasos u otro dispositivo implantado.
Ningún entrenamiento en casa empieza sin un BrainMap, porque tiene que haber un punto de partida. Puede ser la Evaluación BrainMap en la clínica, un escáner qEEG de más de 80.000 puntos y 47 áreas cerebrales, o el BrainMap básico hecho en casa con la diadema BrainBit. De ahí sale el protocolo: qué se entrena, con qué y en qué orden. Los dispositivos de casa llevan ese protocolo adelante entre sesiones; no lo sustituyen.
Qué protocolo te conviene, qué se entrena y durante cuánto tiempo se decide con un especialista. El dispositivo continúa lo que se decidió ahí; sin eso, es un gráfico en una pantalla.
Reservar una sesión onlineEstos dispositivos no sustituyen el consejo médico y no son un tratamiento por sí solos. El protocolo lo fija el especialista, después de la evaluación BrainMap.