Mira, en tiempo real, lo rápido que pasas de la alerta a la calma.
La tecnología que refuerza el equilibrio emocional en el entrenamiento 6 en 1, llevada a casa. Una banda de pecho que lee la señal del corazón directamente de la piel, con una precisión de nivel ECG. Lo que importa no es el pulso, sino el espacio entre latidos: cuanto más natural es su variación, más fácilmente pasa el cuerpo de la tensión al descanso. Respirar a un ritmo concreto pone en fase el corazón y la respiración. Eso es la coherencia, y la ves suceder en el gráfico.
Una banda alrededor del pecho y dos electrodos. Lee el corazón como lo hace un ECG. El resto ocurre en tu respiración.
Es con lo que trabajamos. Usamos la misma banda en la clínica, y en casa sigues con ella entre sesiones: lo que practicas se suma en lugar de empezar de cero cada vez.
Mide la señal eléctrica del corazón directamente de la piel y da la distancia exacta entre latidos. Los sensores de muñeca suavizan la señal para dar un pulso limpio y pierden justo la variación sobre la que se construye este trabajo.
El gráfico muestra la coherencia en directo, no después. Eso es lo que hace posible el ejercicio: cambias el ritmo de tu respiración y ves en el mismo segundo si tu corazón la sigue.
Unas 400 horas, a una hora al día. No está siempre cargándose ni se agota justo cuando ibas a trabajar.
La banda se puede lavar, resiste el agua hasta 30 metros y se conecta por Bluetooth y ANT+. La misma banda te acompaña a correr o al gimnasio, si quieres.
Es el más asequible de los dispositivos con los que trabajamos y el único que puedes usar a diario sin cambiar tu rutina. De diez a veinte minutos al día, y entre sesiones el entrenamiento ya no se para: una hora se hace en la clínica y el resto se suma en casa.
La banda por sí sola es un gráfico que sube y baja. Qué ritmo de respiración te va, cuánto tiempo mantenerlo, qué vamos a seguir y cómo leer lo que sale: eso se decide en las sesiones guiadas, donde el terapeuta ve el gráfico contigo.
Cincuenta minutos con un terapeuta del instituto, en la sala de vídeo de la plataforma, con la banda en el pecho.
Solo hay un dispositivo. Lo que eliges es la banda, según el contorno del pecho. Mídete primero, justo debajo del esternón.
Pecho 62-82 cm
Para un pecho más estrecho
La misma electrónica, con una banda más corta. Si tu pecho mide menos de 82 centímetros, esta es tu talla. Una demasiado holgada se desliza y pierde la señal justo cuando estás quieto.
Pecho 75-118 cm
La talla habitual
Sirve para la mayoría de los adultos y se ajusta en un rango amplio. Si estás entre las dos tallas, coge esta: se puede apretar, mientras que la otra no se puede aflojar.
Cuéntanos en qué punto estás, para saber qué mostrarte.
Lava la banda después de usarla. Si llevas un marcapasos u otro dispositivo implantado, consulta antes con tu médico.
Ningún entrenamiento en casa empieza sin un BrainMap, porque tiene que haber un punto de partida. Puede ser la Evaluación BrainMap en la clínica, un escáner qEEG de más de 80.000 puntos y 47 áreas cerebrales, o el BrainMap básico hecho en casa con la diadema BrainBit. De ahí sale el protocolo: qué se entrena, con qué y en qué orden. Los dispositivos de casa llevan ese protocolo adelante entre sesiones; no lo sustituyen.
Qué protocolo te conviene, qué se entrena y durante cuánto tiempo se decide con un especialista. El dispositivo continúa lo que se decidió ahí; sin eso, es un gráfico en una pantalla.
Reservar una sesión onlineEstos dispositivos no sustituyen el consejo médico y no son un tratamiento por sí solos. El protocolo lo fija el especialista, después de la evaluación BrainMap.