Atención y concentración
- Estar presente en lo que haces, no en diez cosas a la vez
- Te relajas con más facilidad y el nivel de estrés baja
- Mejor atención, memoria y concentración
- Entras con más facilidad en un estado de flow
Cuando el equipo se esfuerza mucho y obtiene poco a cambio.
Lo que hacemos con las personas que vienen por su cuenta, también lo hacemos con un equipo entero. Todos los que entran en el programa pasan primero por una medición, porque ahí se ve dónde hace falta trabajar: uno no duerme, otro no logra sostener una idea más de 10 minutos, otro llega a casa sin energía. Lo que cuesta no podemos ponerlo aquí, porque un programa para 10 personas no tiene nada que ver con uno para 100. Dinos cuántos sois y durante cuánto tiempo, y hacemos la cuenta juntos.
El catálogo se obtiene al momento, sin hablar con nadie.
Las cifras no son nuestras y no prometemos ser nosotros quienes las cambien. Las ponemos aquí porque en dos números dicen algo visible en cualquier empresa: la gente está en el trabajo todo el día, pero su mente solo está ahí una parte del tiempo.
Una conversación online, gratuita, sobre lo que os pasa: cuántas personas participarían, qué duele más y en cuánto tiempo querríais ver algo. Es también el momento en que os decimos lo que un programa así no puede arreglar, para que no os vayáis con expectativas que se rompan tres meses después. La oferta sale de esa conversación, porque un programa para 10 personas no se parece en nada a uno para 100.
Todos los que entran en el programa pasan por una evaluación BrainMap. Se coloca un gorro con sensores y se lee la actividad eléctrica de más de 80.000 puntos del cerebro, en unos 15 minutos, sin nada invasivo y sin sustancias. De ahí sale un mapa que muestra qué áreas trabajan demasiado, cuáles demasiado poco y qué tal se entienden entre sí. El resultado es de la persona, no de la empresa, y eso se dice con claridad el primer día, no después de recoger los datos.
Las sesiones combinan seis cosas: neurofeedback, fotobiomodulación, coherencia corazón-cerebro, estimulación del nervio vago, BrainTune y neurofeedback en realidad virtual. No todo el mundo recibe todas, y lo que se usa con cada persona sale de su propio mapa. En una sesión, la persona hace ejercicios elegidos para su cerebro, y el dispositivo le muestra al momento cuándo ha encontrado el estado adecuado. Así se aprende, a partir de lo que siente y no de lo que le dicen.
La evaluación se repite y se pone junto a la primera, para ver qué ha cambiado y qué no. Cada persona recibe su propia comparación, con todo lo que contiene. La empresa recibe una imagen de conjunto, sin nombres ni datos de nadie: cuántos participaron, cuántos llevaron el programa hasta el final y hacia dónde se movieron las medias. Eso es todo, y es todo lo que una empresa puede saber del cerebro de sus empleados.
Nadie recibe todo. Lo que entra en el programa de cada persona sale de su propio mapa, y la lista de abajo es de donde se elige.
Lo primero que piensa alguien cuando la empresa le ofrece esto es si su jefe verá el resultado. No lo verá, y abajo se dice exactamente quién ve qué.

Todo lo que contiene un programa para empresas, contado con detalle: cómo funciona, qué se mide, qué se entrena y cómo es una colaboración, de la primera conversación al informe final. Se pide desde la página del instituto, con el nombre de la empresa y un correo electrónico.
Pedir el catálogoLa primera conversación es gratuita y se hace online. Después sabrás qué supondría un programa en vuestro caso y cuánto costaría.
Los resultados de la evaluación son de cada persona y se quedan con ella. La empresa solo ve la imagen de conjunto, sin nombres.